Jonathan tenía seis años cuando murió en 1988. La trabajadora social Mary Lee Carroll, LCSW lo acompañó como voluntaria de hospice. El trabajo que ella hizo con él, y su espíritu inspiraron a la Sra. Carroll a desarrollar un programa de duelo pediátrico para un hospice en Conneticut. En 1994, el Júnior League de Waterbury hizo un donativo a la organización para patrocinar el Campamento Jonathan. En 1999 el Campamento Jonathan fue incorporado y ya no depende de ninguna organización. El Campamento apoya a las necesidades de las personas en duelo de Conneticut en la región de Watertown. Cada verano, el Campamento Jonathan patrocina un campamento diurno de una semana para niños que están en proceso de duelo por la muerte de una persona significativa en sus vidas. A continuación ofrecemos una lista de comentarios acerca del duelo y de tener una pena hechos por los niños que asistieron al programa de apoyo de una semana en julio del 2005.
Además del apoyo que se da a niños y jóvenes durante una semana experiencial en el verano; el Campamento Jonathan ofrece grupos de apoyo durante todo el año para niños y padres, y sólo para niños y jóvenes. En noviembre de cada año, la organización también lleva a cabo un retiro para mujeres en duelo. El Campamento Jonathan, dirigido por un equipo de orientadores pediátricos en duelo, terapeutas y voluntarios entrenados, ofrece apoyo terapéutico individual o en grupo tanto a niños como a adultos en duelo. Los orientadores utilizan terapias creativas para contactar las emociones, como terapias de movimiento, arte, poesía y psicodrama para procesar el duelo y enfrentarlo de manera más exitosa. Hay otros programas disponibles en el país parecidos al Campamento Jonathan y, a menudo, son gratis para familias como la de ustedes. Si sabe usted de un Campamento así y lo recomendaría, por favor contáctenos a la siguiente dirección de correo electrónico: info@childrenshospice.org. Estamos haciendo una lista de Campamentos para que las familias puedan elegir entre ellos y la publicaremos en esta página de Internet. |
Disclaimer: The opinions expressed in this article are those of the writer, and do not necessarily reflect those of the National Association of Social Workers or its members.
